4/1/22

Reseña | El día que Nietzsche lloró

 

El día que Nietzsche lloró - Irvin D. Yalom

450 pág. | Booket | 2010

Goodreads  ⭐ ⭐ 

Diciembre de 1882. La joven y deslumbrante Lou Salomé concierta una misteriosa cita con Josef Breuer, célebre médico vienés, con el objeto de salvar la vida de un tal Friedrich Nietzsche, un atormentado filósofo alemán, casi desconocido pero de brillante porvenir, que manifiesta tendencias suicidas. Breuer, influido por las novedosas teorías de su protegido Sigmund Freud, acepta la peligrosa estrategia que Salomé le propone -psicoanalizar a Nietzsche sin que este se dé cuenta-, sin saber que por su parte es víctima de una intriga personal tramada por la mujer. El día que Nietzsche lloró es una irónica vuelta de tuerca en la historia de la filosofía y el psicoanálisis, y una divertida ocasión de repasar la biografía de figuras que, como Freud y Nietzsche, han configurado el rostro contemporáneo de la cultura occidental.


Hacía tiempo que quería leer esta novela, me la habían recomendado infinitas veces y, tratándose de una historia sobre Nietzsche, aunque sea ficción, me interesaba. Por suerte, fue uno de mis regalos de cumpleaños aunque no tuve tiempo suficiente para ponerme con ella hasta este pasado diciembre. Tengo muchos libros pendientes y quería ir más o menos en orden, no quería pasar a leer el último que me había llegado dejando muchos otros en la estantería sin leer. Además, como no sabía si debía esperarme una novela al uso o más bien un ensayo filosófico quería poder dedicarle tiempo. He de decir que, aunque no me resultó pesada tampoco ha sido una lectura ágil, requiere tiempo y no tiene una trama trepidante que te haga seguir pegado a sus páginas pero merece la pena. 

Como bien indica la sinopsis, se trata de una novela que tiene por protagonistas al conocido doctor Breuer, a Friedrich Nietzsche y a Lou Salomé, aunque también aparecen en escena otros individuos famosos como Wagner o Sigmund Freud. Cabe destacar que ninguno de los hechos que se mencionan en esta novela son ciertos, es completamente ficción. Obviamente, Nietzsche y Breuer no se conocían, no mantuvieron ningún tipo de relación pero, a mi parecer, resulta muy interesante imaginar qué habría pasado si así hubiese sido. Cómo podrían las teorías de Breuer y el psicoanálisis haber influido en el filósofo y viceversa. Además, en esta novela el autor trata de presentar a un Nietzsche completamente diferente, es decir, trata de resaltar los rasgos que el filósofo niega tener. Nos muestra a un Nietzsche enamorado, débil en algunos sentidos, trata de iluminar su parte más sentimental, nos vende a un filósofo con una tremenda coraza tras haber recibido traiciones por parte de diferentes personas importantes en su vida. Un hombre que ha tenido que hacerse a sí mismo que, en ocasiones, se ha dejado vencer por la enfermedad y que, cree no necesitar el calor humano, de hecho, reniega de ello. Todo esto contrasta con un Breuer atormentado, con dudas acerca de su vida, en una plena crisis existencial, buscando cuál es su camino, sintiendo que no le gusta la vida que lleva y que no ha tenido libertad de elección. De esta situación, como os podréis imaginar, surgen las conversaciones más interesantes que leeréis en una novela. Ambos hablarán de diferentes puntos de la teoría del psicoanálisis, de los sueños, del subconsciente y también de filosofía, de la libertad, de la voluntad de elegir quién es uno mismo, de decidir qué vida llevar, no tener miedo a romper con lo que otros proyectan en ti sino decidir por ti mismo y un sinfín de temas más. Puede que esta sea la parte más intrigante y amena de la historia. 

Antes subrayaba que la trama no es especialmente trepidante, pero esto no hace que la novela sea aburrida, sosa o lenta, porque la verdadera importancia se encuentra en los diálogos. Sí, es cierto que no hay una gran acción, el tiempo pasa y parece que no hay cambios pero porque la transformación se da en la forma de ver la vida, de afrontar la realidad y sus sentimientos que tiene cada personaje. Breuer y Nietzsche se van a ir modificándose uno al otro a través de cartas, de conversaciones, de gestos... y ahí reside el verdadero interés de esta novela. No hace falta que se muevan de su despacho o de la clínica para que se produzca un tremendo avance en ellos. Puede que, si estáis acostumbrados a leer única y exclusivamente historias de mucha acción, con poco desarrollo interior de los personajes, o con personalidades planas pero de trama ágil, esta novela os resulte demasiado lenta pero, para mí gusto, no lo ha sido. 

(...) le dijera que tiene que vivir de nuevo esta vida (la que vive ahora y la que ha vivido siempre) y, además, un número interminable de veces; y que no habrá nada nuevo en ella, sino que volverá a experimentar todos los dolores y alegrías y todas las cosas grandes y pequeñas, todo en la misma sucesión, en la misma secuencia, incluso este viento y estos árboles y este esquisto resbaladizo (...) 

En resumen, El día que Nietzsche lloró es una buena novela, diferente a lo que nos solemos encontrar en librerías y muy interesante si sientes curiosidad sobre el personaje de Friedrich Nietzsche o te interesa el psicoanálisis o la filosofía. No la recomendaría si estás buscando una novela ágil, con mucha acción, trama ligera, etcétera. Para mí fue un descubrimiento, no sabía si me iba a gustar o iba a ser una decepción y resultó ser una buena lectura para dar comienzo al 2022.



1/1/22

Mejores lecturas del 2021


 

¡Hola a todos! 

Antes de nada, feliz 2022, creo que esta entrada tendría que haberla subido ayer o antes pero me gusta comenzar el año haciendo recuento de mis mejores lecturas. Sobre todo porque me ayudan a elegir libros este año, y más en esta ocasión que mis gustos literarios están en plena transición. 

En 2021 me propuse leer 40 libros, objetivo que he cumplido (y sobrepasado). A veces echo de menos cuando me proponía en goodreads leer 100 o 150 libros al año... aunque es cierto que he mejorado la calidad de las lecturas. Antes no solamente tenía mucho más tiempo para leer sino que también leía novelas mucho más ligeras. Desde hace unos años mi propósito principal es no agobiarme por "leer más", solamente por subir los números en goodreads, sino disfrutar de lo que leo, sin prisa y que me lleve lo que me tenga que llevar. Cuando era adolescente si un libro me llevaba más de una semana me agobiaba, sentía que estaba perdiendo el tiempo porque podría haber leído ya un par de libros más; esa necesidad de consumir lecturas a toda velocidad he conseguido quitármela con el tiempo aunque, bookstagram, goodreads y blogger a veces ayudan a que recaiga en la necesidad de apuntarme a mil lecturas conjuntas etcétera (ya he aprendido que no es lo mío, soy una lectora muy individual, no me gusta que otros marquen mi ritmo). Así que este 2022 me he propuesto leer de nuevo 40 libros, a ver qué pasa. Para los que no me seguís en goodreads os dejo aquí el enlace a mi perfil (porque hay libros que no llego a reseñar nunca aquí). 


my 2021 shelf:
Clau 's book recommendations, liked quotes, book clubs, book trivia, book lists (2021 shelf) 
 
A continuación, haré un pequeño resumen con mis mejores lecturas de 2021:

La caverna - José Saramago

Fue el primer libro que leí de este autor y el que más disfruté hasta el momento. Lo reseñé por febrero del año pasado y aún le sigo teniendo un cariño inmenso. Ojalá no haberlo leído ya para poder leerlo de cero de nuevo. Si no habéis leído nada de Saramago el 2022 siempre es un buen año para empezar, yo ahí lo dejo. 

Reseña ⭐ ⭐ ⭐ 




La primera mano que sostuvo la mía - Maggie O'farrell

Hubo un tiempo en el que me obsesioné con Hamnet, veía a todo el mundo disfrutando inmensamente de la novela y yo quería leerlo también. Resulta que nunca llegué a leer la novela en cuestión pero sí me hice con esta otra de la autora y, para mí sorpresa me gustó muchísimo. Algo muy diferente a lo que solía leer pero que me atrapó.

Reseña ⭐ ⭐ ⭐ 




La rebelión de Atlas - Ayn Rand

Otra autora que he descubierto este año. En esta ocasión se trata de una novela muy vinculada a la filosofía (inevitablemente pues su autora es una filósofa que cuenta con muchos detractores) pero que se puede leer como una novela normal y corriente, de hecho lo es, pero tiene más profundidad de lo habitual. Más bien yo diría que admite varias lecturas. 
Se trata de un libro muy largo, no en vano tiene unas 1200 páginas, pero que, irónicamente, se hace corto. Lo empecé a leer en verano, para ir con la calma necesaria y me llevó un mes, más o menos, pero lo disfruté como pocos antes. Desde entonces quiero leer alguna de sus otras novelas (y lo haré, sin duda). No hice reseña de este libro todavía, porque quiero dedicarle todo el tiempo necesario a escribirla y aún la tengo a medias. Es que no encuentro las palabras para explicar todo lo que me ha revuelto internamente este libro.




Valoración: ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ 


Agnes Grey - Anne Brontë

Emily Brontë siempre ha sido, y será, mi escritora favorita de todos los tiempos pero, hasta este año, no había leído a su hermana pequeña: Anne. Estando en secundaria me animé a leer a Charlotte con su Jane Eyre y me gustó bastante, pero ni comparación con Cumbres Borrascosas. 
Este verano me animé también con Agnes Grey y, para mi sorpresa me encantó. Tiene una pluma muy diferente a sus hermanas, quizá más dulce, y leerla ha sido una gozada. 

Reseña ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ 

Escuadrón - Brandon Sanderson

Hacía mucho tiempo que no leía nada de Sanderson. Después de quedarme alucinada con El Rithmatista y Elantris, abandoné la lectura de sus novelas pero, por suerte, mi amiga Sara me lo recomendó cuando asistimos al Celsius 2021 y me puse a ello. Menos mal que le hice caso porque fue una novela que no pude dejar de leer, recuerdo llevar el libro a la playa y no querer moverme de la toalla por seguir avanzando con él. Una saga muy diferente a lo que estaba acostumbrada, creo que cae un poco más que los otros en la literatura juvenil pero que es muy adictiva. A los fans de la ciencia ficción les gustará seguro (yo estoy que me muero de ganas de leer Citónica, la tercera parte que salió hace un mes). 

Reseña ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ 



Me estoy dejando muchas lecturas que me encantaron este año, como La guerra de los mundos o La máquina del tiempo, muchos otros de Saramago también me engancharon pero, como esta entrada no tenía la pretensión de ser  un "todos los libros que me gustaron en 2021" he decidido elegir los 5 que más me impactasen este año pasado. 

¿Habéis leído alguno de los que he mencionado? ¿os anotáis alguno para este 2022? 

28/12/21

Reseña | Filosofía para el desánimo

 

Filosofía ante el desánimo - José Carlos Ruiz

320 pág. | Destino

Goodreads ⭐ ⭐ 

La presión por destacar en una sociedad donde «el infierno de lo igual» se presenta como una fosa de la que nos exhortan a salir. La necesidad autoimpuesta de las check-list como rituales de obligada ejecución para alcanzar la felicidad. La «ideología de la personalidad» que se manifiesta en forma de bulimia emocional, donde acumulamos y acumulamos experiencias para vomitarlas ipso facto en las redes sociales. La dolorosa brecha, que se agranda por momentos, entre el yo real y el yo virtual. La tensión de exigirle al tiempo libre una realización y productividad plenas, bloqueando así la posibilidad de disfrute… Todos estos elementos, si no se analizan bajo la lógica del pensamiento crítico, se encargarán de configurar una personalidad abocada a experimentar un desánimo crónico. Y ante esto, pocos fármacos son más eficaces que la filosofía.

Hace unos meses fue mi cumpleaños y, alguien que me conoce un poco, me regaló este libro. De primeras pensé que se trataba de un libro de autoayuda intentando ser un ensayo filosófico, porque el título llama a engaño pero, por suerte, no ha sido así y he podido disfrutar de una lectura ligera pero amena. Evidentemente no se trata de una obra densa de filosofía, no estamos ante un Ser y tiempo de Heidegger, no es una lectura tediosa, que necesite de una concentración máxima o de unos conocimientos previos sino que se trata de un ensayo que nos permite dar cuenta de la necesidad de la filosofía como medio a través del cual enfrentarnos al mundo. 

Personalmente, tras terminar este ensayo he recordado cuánto me interesaban algunos asuntos como el cortoplacismo, la fluidez de las identidades, los efectos de la globalización en nuestra sociedad, las consecuencias de las redes sociales en las relaciones y en la personalidad, etcétera. Estos asuntos constituyeron en su momento el tema de mi Trabajo Fin de Grado y desde entonces no he vuelto a tocar ni investigar nada al respecto, quizá porque el proceso de redacción de dicho trabajo terminó siendo una de las peores etapas académicas de mi vida y tan solo recordar la angustia que me causó me revolvía el estómago. Volver a leer sobre la destemporalización, la colonización del tiempo de trabajo, la liquidez de las relaciones, etcétera, me ha hecho recuperar las ganas que tenía de investigar y de analizar nuestra realidad desde los ojos de la filosofía. 

El autor de este ensayo, José Carlos Ruiz, doctor en filosofía contemporánea, comienza su obra hablando de la relevancia que tiene esta disciplina para analizar la realidad y/o la sociedad y para detener el tiempo permitiéndonos pensar y reflexionar en un tiempo en el que la aceleración, la mercadotecnia y las redes sociales priman por encima de todo. Se toma tiempo para poner de relieve la importancia del pensamiento activo para darnos cuenta de la inercia de nuestra temporalidad y las consecuencias que esta tiene sobre nosotros. A lo largo de su obra tratará diferentes temas tales como: el amor, la amistad, el dolor, el placer, la ignorancia, el paso del tiempo... temas, todos ellos, que nos permitirán percatarnos de que vivimos en un exceso de realidad que nos atemoriza, nos impide asombrarnos o encontrar un sentido a nuestra existencia. Nuestra realidad, constantemente enfocada a la hiperacción no permite un momento de calma, de tranquilidad, de sosiego; constantemente se nos incita a nuevas experiencias, aventuras y/o emociones que consumimos como si de cualquier producto de mercado se tratase. 

En nuestra nueva temporalidad la espera, la calma, se percibe como pasividad o derrota, parece que hacer un paréntesis no es otra cosa que claudicar ante el ritmo frenético que se nos impone. Nos vemos azuzados por una novedad permanente, las redes sociales nos ayudan a tener que estar siempre actualizados. El problema reside en que se trata de una actualización infinita, hay demasiada información nueva por minuto, tanto en el mundo físico como en el virtual; esta necesidad de atención constante a la novedad nos impide dedicar tiempo a una sola cosa, nuestra memoria se va desdibujando, somos incapaces de concentrarnos durante largos periodos de tiempo al estar bombardeados por estímulos permanentes.

Además, como bien señala el autor en su obra, hemos perdido nuestra identidad. Lo que al principio se nos presentaba como un abanico de posibilidades, una puerta abierta a la diversidad ha terminado convirtiéndose en el imperio de lo homogéneo. Nos hemos igualado al resto de identidades y ahora buscamos de forma desesperada destacar por encima de los demás aunque, el llevar esto a cabo nos camufla aún más entre los demás pues todos tratan de hacer lo mismo, de marcar su diferencia, su singularidad. El sistema se ha encargado a la perfección de que aquel que trate de salirse de lo establecido sienta verdadero pánico, un riesgo real a circular al margen del camino ya preestablecido.  

Podríamos dedicar también un tiempo a hablar de nuestras relaciones personales, cada vez más colonizadas por el tiempo del trabajo, cada vez más efímeras y superficiales. Ya no necesitan de tanto tiempo para forjarse, son conexiones más que relaciones. Constantemente tratamos de que nuestras relaciones se ajusten a un modelo, a lo que esperamos o a lo que nos han hecho cree que debe ser una amistad o una relación romántica y si no es así lo desechamos. No nos supone un duelo porque no ha habido un tiempo dedicado a forjar estas relaciones, se rompen a la misma velocidad a la que se construyen.

Tampoco quiero destripar mucho más de la argumentación del autor, mi intención con esta breve recapitulación no es otra que dar cuenta de los temas que en este ensayo se tratan y qué perspectiva se aporta de ellos. Sin duda me parece muy recomendable para iniciarse en temas filosóficos, para ver cuán actual puede ser esta disciplina y romper con ideas preconcebidas y erróneas como que la filosofía es tan solo pensadores griegos y algo de Kant. Se trata de una lectura ligera pero interesante, muy actual y que puede ayudar a replantearse algunas cuestiones. 



9/12/21

Reseña | El amor en los tiempos del cólera

 

El amor en los tiempos del cólera - Gabriel García Márquez

Debolsillo | 493 pág. 

Goodreads ⭐ ⭐ 

De jóvenes, Florentino Ariza y Fermina Daza se enamoran apasionadamente, pero Fermina eventualmente decide casarse con un médico rico y de muy buena familia. Florentino está anonadado, pero es un romántico. Su carrera en los negocios florece, y aunque sostiene 622 pequeños romances, su corazón todavía pertenece a Fermina. Cuando al fin el esposo de ella muere, Florentino acude al funeral con toda intención. A los cincuenta años, nueve meses y cuatro días de haberle profesado amor a Fermina, lo hará una vez más.




Hace casi medio año, cuando estaba viendo una película, se mencionó esta novela y, aunque cuando estaba en segundo de bachillerato juré y perjuré que no volvería a leer nada de este autor por lo poco que me había gustado Crónica de una muerte anunciada, decidí apuntarme el título y darle una oportunidad. No quise ni leer la sinopsis antes de empezar con ella, no quería hacerme expectativas, ni buenas ni malas, sobre ella. Además, llevaba un tiempo sin leer novela porque estos meses me dediqué a adelantar libros sobre filosofía que tenía pendientes, y quería evitar decepcionarme por si, posteriormente, me daba de bruces con un bloqueo lector. Puede sonar a tontería pero lo cierto es que, con frecuencia, me veo bloqueada si no consigo engancharme a una novela a la que le tenía ganas y tardo bastante en regresar a mi avidez habitual.

De primeras, podríamos pensar que se trata de una novela de amor, de estas historias cursis que dejan al lector suspirando por un Darcy, por poner un ejemplo, pero dista mucho de la realidad. Creo que la mejor manera de dar cuenta de la trama de esta obra no es otra que lo ridículo y particular del amor. A mi parecer García Márquez ha sabido retratar las cuestiones más cotidianas del amor y lo tóxico que puede llegar a ser para las personas. Tanto el amor correspondido como el no correspondido o las idealizaciones de la persona amada. Esta ha sido, para mí, la clave de esta novela y lo que hace que sea una de las mejores de este autor, aunque esto último no solo lo digo yo, que he leído tan solo tres, sino los grandes críticos. 

“Siempre le dolía la cabeza, o hacía demasiado calor; siempre, o se hacía la dormida, o tenía la regla otra vez, la regla, siempre la regla. Tanto, que el doctor Urbino se había atrevido a decir en clase, solo por el alivio de un desahogo sin confesión, que después de diez años de casadas las mujeres tenían la regla hasta tres veces por semana”.

En esta novela recorreremos diferentes historias de amor pero se centrará especialmente en dos personajes: Fermina Daza y Florentino Ariza. Ambos se enamoran siendo unos críos, él al verla tejer junto a su tía bajo los almendros y ella a través de sus cartas y su insistencia en obtener sus favores. Pero, como no podía ser de otro modo, este no deja de ser un amor adolescente y sin el permiso paterno por lo que se va a enfrentar a una serie de obstáculos. Desde el momento uno, Florentino Ariza me irritaba, por llamar de alguna forma a la sensación que me producía el carácter de este personaje. Se trata de un joven idealista a más no poder, con una visión quizá muy platónica del amor, sufría sudores, malestar y otros síntomas solamente al pensar en ser respondido por la chiquilla a la que solamente había visto de lejos y, por el contrario, agonizaba en vida ante la posibilidad de ser rechazado. Es cierto que, por el tipo de personaje que es, sencillo, poco atractivo, etcétera creí que, a medida que avanzase la historia, me sorprendería pero lo cierto es que no he sido capaz de quitarme dicha sensación cada vez que salía en escena, cosa que, por razones obvias, se daba cada poco. 

Por otro lado, Fermina Daza no es más que una chiquilla. Creo que esto resume a la perfección su carácter y llega a justificar sus actos dado el momento. Ambos se enamoran a través de cartas de amor, cosa que, dada la época en la que nos ubicamos, estaba bastante aceptado, pero la pieza clave es que ella no deja de ser una niña que se ha encandilado del primer muchacho que parecía mostrar interés por ella. A lo largo de su correspondencia yo no dejaba de ver a una jovencita enamorándose de una idea ficticia, de un personaje que ella misma se hacía en su cabeza, de una vida que se estaba imaginando y, en parte, de las atenciones de Florentino Ariza, que se desvivía por ella de la forma más insensata posible pues, apenas un tiempo después, comienza a pensar en matrimonio y en vida en común. Por tanto, aunque sí es cierto que Fermina Daza no es justa con Florentino, si tenemos en cuenta todos los castillos en el aire que ambos habían montado, creo que su infantilismo, juventud, ingenuidad... influía mucho en sus acciones y, evidentemente, los castillos se derrumban al estar construidos sobre la nada. Por eso mismo he sido capaz de entender a Fermina pero incapaz de empatizar con el carácter pusilánime, intenso e irracional de Florentino Ariza. 

Es entonces cuando entra en juego Juvenal Urbino, un hombre de buena reputación, alto status, adorado por la familia de Fermina, etcétera, es decir, todo lo que no es Florentino y uno de sus mayores miedos: verse inferior o no merecedor del amor de Fermina. Porque este el punto que más rechazo me ha producido, el amor ferviente e idealizado que profesa a lo largo de toda la novela Florentino. A mi parecer raya en lo enfermizo, en la toxicidad, en la obsesión y detesto el final de la novela precisamente porque se me antoja como un premio a este talante tan repugnante. No puedo llegar a comprender como alguien puede ser tan obsesivo como para llegar a verse incapaz de superar una ruptura o un amor no correspondido, como puede seguir vigilante, llevando a cabo acciones que hoy en día llamaríamos incluso acoso... en fin, no he sido capaz de soportar a dicho personaje y me ha dejado en todo momento muy mal cuerpo. 

En cambio sí he llegado a apreciar la historia de Juvenal Urbino. Quizá no desde el principio, pues aparece casi como un salvador, viéndose él mismo siempre como un eslabón superior pero, con el tiempo, creo que realmente se muestra como lo que es, un hombre bueno, atado a los convencionalismos y tradiciones de la época, pero bueno al fin y al cabo. En la novela se retrata muy bien cómo es un matrimonio y los estados por los que avanza una relación larga, el amor se modifica y deja de ser la pasión febril del comienzo para ser cariño y amor de comodidad, de confianza y de rutina. Se muestra como se puede encontrar la felicidad en lo más cotidiano sin necesidad de extravagancias y/o una vida glamurosa y esta parte de la historia se me hizo realmente amena llegando a disfrutar enormemente de los personajes. 

Inevitablemente la novela está repleta de crítica social, como viene siendo habitual. Pero lo hace de forma que no es cansino ni rompe con la narración. Como bien dije al principio, tras leer Crónica de una muerte anunciada con 17 años dije que no volvería a leer nada de este autor, por aquel entonces adoraba la literatura juvenil y era prácticamente lo único que leía por lo que dicha novela se me hizo tediosa y aburrida. Por el contrario, en esta ocasión, 6 años después, he disfrutado mucho de la prosa de Gabriel García Márquez. Se me hizo una lectura muy ágil y amena, nada similar a lo terrible que recordaba la pluma del autor, quizá por la madurez literaria de la que, por aquel entonces, carecía. 



30/11/21

Reseña de cine | Dune




 Dune (2021)

Arrakis, el planeta del desierto, feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, queda en manos de la Casa de los Atreides después de que el emperador ceda a ésta la explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebecca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegan al planeta con la esperanza de recuperar el renombre de su casa, pero pronto se verán envueltos en una trama de traiciones y engaños que les llevarán a cuestionar su confianza entre sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una estirpe de habitantes del desierto con una estrecha relación con la especia.




Hace ya unos meses pisé de nuevo un cine, en esta ocasión para ver una de las adaptaciones que más interés me suscitaba: Dune. Tuve la suerte de haber leído el primer libro durante el verano en una lectura conjunta y, de hecho, tenéis su reseña aquí. Como muchos ya sabréis, es una de las novelas más leídas dentro de la ciencia ficción, pero lo cierto es que a mí no me ha resultado ninguna maravilla. La narración en algunas ocasiones se me hizo demasiado lenta y cuando terminé el primer libro no quise continuar con la saga. No obstante, sí quería ver la adaptación, quería ver cómo se llevaba a la gran pantalla la novela, en parte porque tenía muchas papeletas de convertirse en una muy buena película y, por otro lado, porque quería ver si era una buena adaptación. Sinceramente, creo que así ha sido, aunque me he llevado sorpresas y decepciones, inevitablemente. 

Creo que antes de comenzar a ver la película hay que asumir lo que estamos a punto de ver, es decir, saber, aunque sea ligeramente, a lo que nos vamos a enfrentar. Sí, Dune es una película de ciencia ficción que dio pie a muchas sagas grandes y renombradas, pero no debemos esperar de ella la trepidante acción de Star Wars o de El señor de los anillos. Tampoco algo innovador, o una producción que nos muestre una trama completamente inesperada porque, como ya hemos dicho, sus elementos ya se han usado en muchísimas películas y series que han causado un gran impacto, desde Juego de Tronos hasta Star Trek. Dune es demasiado extensa, requiere mucho más tiempo para contar su historia del que nos podrían proporcionar las dos horas que dura la película y el director nos lo va a dejar claro. 

Al principio creí que iban a resumir todo el primer libro, con todo el trasfondo que este tiene, en una película y, sinceramente, me llevé una alegría al ver que tan solo es la primera parte de la novela. De este modo han sido capaces de dar cuenta de la profundidad de la historia, de temas tan complejos como las Bene Gesserit, aunque sigue pareciéndome que no han sido capaces de explicarlo con tanta claridad y atención como merece, y de la compleja vinculación de Paul con el mundo que se presenta en Dune. Es cierto que, en cierta medida, puede parecer que el espectador puede llegar a desconectar de la película debido a su lenta acción, cosa que me sucedía en la lectura de la novela, pero Paul hace de pegamento y nos permite continuar su aventura mientras nos va presentando las diferentes caras, historias y traiciones que hay en este nuevo universo. Dune da mucho de sí, y vamos a ser completamente conscientes de ello. 

Sigo reafirmando mi posición, no es una película que debas ver si no tienes ningún interés en seguir con la historia, en adentrarte en un nuevo universo y empaparte de él al completo. Esta primera producción tan solo nos proporciona una introducción de lo que vamos a conocer en las próximas películas y, a mi parecer, requiere de calma, atención y, sobre todo, paciencia. Además, creo que ha mejorado mi opinión de la saga, de hecho, salí de la sala del cine queriendo leer los siguientes, a pesar de que el primer libro no me había apasionado, por lo mucho que disfruté de la historia de los Atreides en la gran pantalla. 

Si sois fanáticos de la ciencia ficción, vais a disfrutar enormemente de esta película porque, aunque carezca de un gran dinamismo, tiene todo el potencial de convertirse en una de las grandes si se sigue haciendo con el mismo cuidado que ésta y, desde luego, puede ser una de las mejores adaptaciones que he visto (en cuanto a fidelidad con la novela). No me arrepiento en absoluto de haber aprovechado la vuelta a los cines con esta película y no descarto acabar leyendo los siguientes por lo mucho que disfruté de ella. 



16/11/21

Reseña | Tres guineas

 

Tres Guineas - Virginia Woolf

Debolsillo | 448 pág. 

Goodreads 

En Tres guineas (1938) Woolf recupera el tema de la independencia de la mujer analizando en profundidad la discriminación de la que es víctima, y revindica el derecho a tener la misma educación y oportunidades que el hombre. El mensaje de fondo es que solo de esta manera se lograría alcanzar un mundo racional y pacífico, donde una dama podría contestar libremente a cualquier pregunta. Estos dos textos se pueden leer conjuntamente en la medida que Tres guineas se puede considerar como una elaboración de los temas que ya se plantearon en Un cuarto propio. Ambos tienen mucho por decir y muchas de las cuestiones esbozadas siguen siendo vigentes, pues las mujeres de occidente son libres de hablar, opinar y de poseer una habitación propia pero en muchas ocasiones no se ha aprendido a escucharlas.





Hace unos meses me leí el primer relato de este libro, Un cuarto propio, el primero que leía de esta autora. No sabía muy bien qué esperarme de él, había leído mil opiniones diferentes, buenísimas y terribles. Me preocupaba en cierto modo que fuese un panfleto propagandístico pero, por suerte, no ha sido así. Podéis leer mi reseña haciendo click aquí

Cuando decidí terminar de una vez este libro y leer el siguiente relato, de nuevo, no sabía qué me iba a encontrar. Muchas personas me dijeron que Tres guineas era incluso mejor que Una habitación propia, que los temas eran mucho más profundos, sobre todo dado que la extensión de este cuento es mucho mayor y permite que la autora desgrane más aún su pensamiento. De hecho, creo que son dos relatos que se deberían leer seguidos, como una segunda parte del mismo tema. Con todo, aunque Tres guineas no me ha disgustado tampoco es que me haya parecido ninguna maravilla, es decir, mi vida habría seguido exactamente igual si nunca lo hubiese leído.

Mientras que Una habitación propia hace especial hincapié en la literatura, en las dificultades de las mujeres para publicar, e incluso en los tipos de obras que escriben unos y otros pero, en esta ocasión, Virginia Woolf apuesta más por otro tipo de asuntos, más políticos. Decide profundizar en la necesidad de educar a las mujeres, de buscar que ellas tengan también un hueco en la sociedad pública, que tengan voz, porque pensar siempre han pensado, pero no siempre se les ha dado la oportunidad de cambiar el mundo. Obviamente, me ha gustado el análisis que lleva a cabo de la importancia que se da a la educación para mujeres y hombres, me ha parecido muy interesante cómo se llevaba a cabo la instrucción de ambos géneros en aquella época y como, incluso entonces, ellas trataban de conseguir su "altavoz". No obstante, no puedo evitar terminar esta lectura con un sabor de boca agridulce, esperaba otra cosa, algo mucho más literario. Siempre he leído de otras amigas que la calidad literaria de Virginia Woolf es inigualable pero, lamentablemente, no lo he encontrado en estas páginas. Quizá la cuestión sea buscar otra de sus obras, una que deje ver su genialidad y no tanto su pensamiento político. 



En resumen, siento que poco más tengo que decir de esta obra. Un relato mucho más extenso de lo que esperaba, teniendo en cuenta los temas que trata, claro está. No es que sea una lectura tediosa, incómoda o aburrida, ni mucho menos, pero es cierto que tampoco se va a convertir en una de mis predilectas. De hecho, creo que se va directa al cajón de las "ni fu ni fa", aquellas que han pasado sin pena ni gloria por mis manos. Espero pronto poder reseñar alguna novela más interesante que esta... aún así, si os gusta mucho Woolf creo que aprovecharéis esta obra y disfrutaréis mucho de su lectura. 



2/11/21

Reseña | Jane Eyre

 

Jane Eyre - Charlotte Brontë

Alianza | 656 pág. 

Goodreads ⭐ ⭐ ⭐ 

Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio. Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

    Hace muchos años que leí Jane Eyre por primera vez, cuando aún estaba en la secundaria, si no recuerdo mal. Por eso mismo cuando este verano vi la novela en uno de los puestos literarios de la Semana Negra de Gijón decidí hacerme con ella. Por lo general no me gusta comprarme libros que no sé si voy a volver a leer, o que no me han gustado muchísimo, pero siento una fuerte predilección por las hermanas Brontë y tener sus libros me hace especial ilusión. Con todo, no me arrepiento en absoluto de haber vuelto a leer esta novela. Es cierto que me ha causado impresiones completamente diferentes, tenía un recuerdo mucho más idílico y quizá ingenuo de su trama y de sus personajes pero, aún así, la he disfrutado mucho. 

    He de destacar que el contexto, el tipo de historia y la pluma de Charlotte Brontë se asemeja mucho a la de sus hermanas, de hecho, me ha recordado pasajes muy hermosos de Agnes Grey. Diría que con quien puede tener más diferencias en cuanto a estilo es Emily, principalmente porque no hay ni un solo atisbo de la realidad turbulenta, caótica, oscura en cierta medida, que se presenta en Cumbres borrascosas (novela de la que también tengo pendiente una relectura). Jane Eyre, aunque comienza pareciendo una novela bastante dramática e intensa, tiene un fuerte halo de luz y dulzura. Quizá por ello me recuerda tanto a Anne Brontë, por la dulzura de sus escenarios, de las relaciones que en ella se narran etcétera, nada que ver con la intensidad de Catherine y Heathcliff. 

    En esta obra, su autora, nos presenta la historia de Jane Eyre, una chiquilla huérfana dotada con muy mal carácter que está al cuidado de su tía, Mrs. Reed, la cual no la soporta. El poco aprecio que sus únicos familiares vivos le profesan hacen que la pequeña Jane Eyre termine en un internado para señoritas, donde no solo tratarán de calmar sus fuertes pasiones e instintos, sino que también le enseñarán múltiples talentos y habilidades que harán de ella una jovencita muy peculiar. De hecho, esto hará que sea una muchacha tan estimada que termine siendo maestra en el internado. Con el tiempo, Jane Eyre terminará abandonando la escuela para servir como institutriz de una niña llamada Adèle. En su nuevo hogar nuestra protagonista aprenderá, no solo lo que es sentirse acogida en una familia, sino también sentimientos nuevos que no había sentido anteriormente. Pero no todo será un camino de rosas para Jane, de hecho, el destino parece tenerle preparado un camino lleno de sorpresas y altibajos. 

    Lo cierto es que los personajes me han gustado bastante, esto no quiere decir que me parezcan buenos o perfectos, sino que me han parecido muy bien construidos. Mi única pega va hacia la protagonista que, siendo al inicio una personalidad muy fuerte, con ideas bastante claras y un carácter muy marcado termina convirtiéndose en una persona realmente abnegada. Una versión demasiado suave de sí misma que, en ocasiones, me llegaba a resultar pesada. Me hubiese gustado ver su pasión surgir a lo largo de la novela de otra forma, que no se dejase llevar por sus sentimientos hasta el punto de desperdiciarse de ese modo. No me gusta en absoluto el sentimiento de dependencia mutuo que parecen tener los dos protagonistas y, desde luego, no soportaba el interés de John Rivers en usar a las personas como instrumentos o pretender por sus cualidades hacer suya a alguien que no te ama. Casi podría decir que, en general, el comportamiento y carácter de los personajes masculinos me ha parecido bastante detestable, lo mismo que la reacción de Jane ante ellos, demasiada sumisión para un alma libre como era ella. 

    En resumen, si no habéis leído nada aún de las hermanas Brontë este podría ser un buen comienzo, aunque sigo diciendo que como Cumbres Borrascosas no hay nada. Aunque Jane Eyre está bien, para mí sigue siendo demasiado dulce, y no de la forma en la que lo es Agnes Grey, por ejemplo, sino casi llegando a parecerme Orgullo y prejuicio (novela que considero demasiado subestimada, no puedo comprar esa historia como "amor"). Con todo, me ha gustado, y si no habéis pasado sus hojas todavía creo que debéis hacerlo, os gustará más o menos, porque creo que es bastante particular, pero no tiene desperdicio en absoluto. Como casi todo lo escrito por las Brontë, que se note mi especial predilección por ellas y su obra. 



26/10/21

Reseña | Ensayo sobre la lucidez

 


Ensayo sobre la lucidez - José Saramago

Debolsillo | 461 pág. 

Goodreads ⭐ ⭐ ⭐ 

Durante las elecciones municipales de una ciudad sin nombre, la mayoría de sus habitantes decide individualmente ejercer su derecho al voto de una manera inesperada. El gobierno teme que ese gesto revolucionario, capaz de socavar los cimientos de una democracia degenerada, sea producto de una conjura anarquista internacional o de grupos extremistas desconocidos. Las cloacas del poder se ponen en marcha: los culpables tienen que ser eliminados. Y si no se hallan, se inventan. Los protagonistas de esta novela, un inspector de policía y la mujer que conservó la vista en la epidemia de luz blanca de "Ensayo sobre la Ceguera", dan muestras de la altura moral que los ciudadanos anónimos pueden alcanzar cuando deciden ejercer la libertad. Saramago, un escritor que se ha convertido en la conciencia lúcida de una época cegada por los mecanismos del poder, lanza una llamada de alerta: «Puede suceder que un día tengamos que preguntarnos Quién ha firmado esto por mí». Ese día puede ser hoy.

Hace algo más de un mes que no he subido reseña, ¿los motivos? adaptarme al nuevo instituto, a las clases...Hacer materiales y programaciones me ha ocupado la gran parte del tiempo este último mes. Por suerte, ahora ya puedo dedicar más tiempo a la lectura y a reseñar. 

Hoy os traigo un libro que leí a finales de agosto y que pensaba haber reseñado a finales de septiembre pero, como podéis comprobar, me ha sido imposible: Ensayo sobre la lucidez, el último libro de José Saramago que me he leído por el momento. Si me seguís desde hace un tiempo, sabréis que comencé mi aventura con este autor a principios de año y que desde entonces me he leído varios libros suyos, con los que he quedado bastante satisfecha (excepto con uno, que no ha sido santo de mi devoción). La novela que reseñaré a continuación trata, como es habitual en este escritor, muchos aspectos clave de nuestra sociedad, en este caso hace una crítica a la democracia, a los medios de comunicación, a la libertad de los ciudadanos... todo ello con la imaginación y originalidad propia de Saramago. 

Al principio, no entendía por qué esta obra se ubicaba, tradicionalmente, como la continuación de Ensayo sobre la ceguera si el tema no era el mismo. Pero, ahora que ya lo he terminado, os recomiendo infinitamente leer esta novela después, como una continuación porque ambos relatos están estrechamente ligados. A mí, particularmente, me pareció graciosa la forma por la cual el autor vincula ambas historias y, además, me ha gustado mucho encontrarme con personajes a los que les había cogido tanto cariño en Ensayo sobre la ceguera. Es cierto que me hubiese gustado también tener otro tipo de protagonistas, darle un aire diferente, porque a veces sentí que la historia se quedaba algo floja. Es decir, que no tenía tanto trasfondo como la anterior. De algún modo, llega a parecer que es una idea mucho más pequeña y que al autor le resulta difícil sacar hilos interesantes que analizar. 

Con todo, entre ambas historias podemos ver bastantes similitudes como, por ejemplo, el color blanco, que siempre hemos relacionado con lo pulcro, la bondad o la paz; el autor continúa en la misma línea manteniendo el anonimato en ciudades y/o países, mismos protagonistas (la mayoría de ellos), una suerte de aislamiento vivido por los "culpables"... puede que estos rasgos similares hayan ayudado a que esta novela me enganchase tanto o más que la anterior aunque, al final, no me gustase tanto como su predecesora. 

En esta ocasión, Saramago nos ubica en plenas elecciones, pero como una peculiaridad. Esta vez la mayoría de los ciudadanos votarán en blanco, frente a un 25% que decide elegir uno de los partidos (divididos en: derecha o izquierda). Al principio parece que esta situación se debe a varios factores, mal tiempo, apatía, poco interés en el voto... pero, a medida que avanza la novela, empiezan a surgir reflexiones acerca del voto en blanco. Todos conocemos que votar en blanco es una opción como otra cualquiera, una de las posibilidades cuando entramos en la cabina, pero ¿podría ser también una forma de mostrar el descontento del pueblo?, ¿qué pasa si toda la población decide votar en blanco? estas son algunas de las cuestiones que Saramago suscita a sus lectores y que emplea para mostrar lo que los gobernantes comienzan a querer ocultar. ¿Qué pensarían los políticos si nadie quisiese votar a ninguno de ellos? ¿tratarían de enmendar sus errores? ¿usarían la fuerza? 

Como siempre, se trata de una situación compleja que nos permite analizar y poner en el punto de mira a la sociedad, en este caso a sus dirigentes, a sus políticos, a los medios de comunicación sensacionalistas, a la propia policía e incluso las leyes que nos regulan. Lo cierto es que se trata de una novela muy interesante porque, tal y como lo muestra Saramago en su novela, la opción del voto en blanco es inconformismo, es no permitir que la ciudadanía se acomode, que se escude en la dejadez, que use sus derechos para mostrar su opinión. Y son precisamente dichas características las que llevan al gobierno a creer que existe un complot contra ellos pero, al estar recogida como lícita la opción de votar en blanco, carecen de medios para poner fin a dicha situación y se ven obligados a recurrir a medidas drásticas. Pero, sobre todo, quiero destacar la unión entre ambas novelas (no quiero hacer ningún tipo de spoiler por lo que trataré de explicarlo de la forma más sutil posible) y es que quizá el haber podido vencer esa ceguera, el haber sido capaces de dar con la llave de la causa de estar ciegos, les ha hecho ver una realidad que ahora les disgusta a más no poder. Cómo el autor ha hilado ambos sucesos me ha encantado, y creo que le aporta muchísima más profundidad a la primera novela. La caverna sigue siendo mi predilecta pero, sin lugar a dudas, esta bilogía no se queda atrás. 

En resumen, tanto si habéis leído Ensayo sobre la ceguera como si no, esta novela tiene que estar también entre vuestros libros pendientes. Obviamente, empezad por la primera parte, pero no dejéis de darle una oportunidad (y tampoco a este autor que, si bien he descubierto hace poquito, tengo ya entre los que me gustan un 100% de las veces).