14/9/21

Reseña | Dune

 


Dune - Frank Herbert

688 p. | Nova editorial | 2019

Goodreads ⭐ ⭐ ⭐ 

Arrakis: un planeta desértico donde el agua es bien más preciado, donde llorar a los muertos es el símbolo de másima prodigalidad. Paul Atreides: un adolescente marcado por un destino singular, dotado de extraños poderes, abocado a convertirse en dictador, mesías y mártir. Los Harkonnen: personificación de las intrigas que rodean el Imperio Galáctico, buscan obtener el control sobre Arrakis para disponer de la melange, preciosa especie geriátrica y uno de los bienes más codiciados del universo. Los Fremen: seres libres que han convertido el inhóspito paraje de Dune en su hogar, y que se sienten orgullosos de su pasado y temerosos de su futuro.




Desde que vi el trailer de la adaptación cinematográfica quise leer el libro. Soy una gran fan de la literatura de fantasía, lo vivo leyendo a Joe Abercrombie o a Patrick Rothfuss, por poner un ejemplo, y sentía que Dune iba a cumplir con las expectativas que ya me había formado al respecto. Es cierto que había visto la novela numerosas veces de la que iba a la biblioteca, porque no es una novela reciente precisamente, pero no me había llamado la atención hasta ahora. 

Dune es una saga muy amplia, demasiado diría yo, aunque este libro se puede leer de forma individual porque es el primero, tiene bastantes capítulos de introducción y un final cerrado. Con todo, no ha sido una de mis mejores lecturas del año, me ha costado hacerme a él y lo he terminado porque era una lectura conjunta y veía que a todas les estaba gustando, si no fuese por eso no sé si lo habría aparcado, sobre todo sabiendo que tenía muchas otras lecturas pendientes que me hacían más ilusión. Parece que este verano he elegido lecturas un poco regular. 

Antes de comenzar a leer la novela, busqué algo de información sobre ella y muchos lectores de literatura de fantasía la calificaban como una obra maestra, como una de las grandes del género y, sinceramente, me había formado expectativas muy altas. Además, el trailer me había parecido muy interesante y esperaba engancharme a ella como hacía tiempo que no hacía con una novela. Para mi disgusto, lo primero que me ha chocado ha sido la pluma del autor, al principio me resultaba excesivamente lenta, se detenía demasiado en contar cada detalle. Entiendo que necesitaba calma al introducirnos a los personajes, el mundo nuevo, la cultura etcétera, pero el problema estaba en que, pese a que contaba muchos detalles, no se detenía en cosas importantes sino en pequeñeces. No sentía que me estuviese enterando de nada. Posteriormente, a medida que avanzábamos en la historia, su pluma se agilizaba pero no por ello mejoraba la información que brinda el autor. De nuevo, me quedaba con dudas acerca de muchos elementos de Arrakis. Creo que Frank Herbert pudo haber hecho maravillas con el universo que estaba creando ya en esta primera entrega, informándonos acerca de muchos aspectos que podrían dar mucho juego y, en cambio, quiso centrarse únicamente en Paul y su familia (también en sus conocidos) y en una mirada muy estrecha de su entorno. 

Lo que peor he llevado ha sido los flashbacks. Constantemente se iba al pasado, volvía al presente y avanzaba en el futuro, a veces no me enteraba de dónde estábamos ubicados temporalmente cuando narraba algo porque no indicaba de ninguna manera la fecha ni nada por el estilo... Mi siguiente queja es en cuanto al desarrollo de los personajes. Comprendo a la perfección que los poderes de Paul, o de su madre, pedían cierto tipo de escenas, pero no veo lógico ni necesario que fuesen tan perfectos, que no pudiesen pelear contra todo, que algo les saliese mal, mínimamente mal al menos. Como os imaginaréis, no ha sido así. Desde el inicio se han hecho cada vez más fuertes y perfectos, sobre todo Paul, que cumple el ideal de héroe potentísimo contra el que nadie puede ganar. Esto me resultó bastante aburrido. Siempre que había una escena dura sabía quién iba a salir vencedor. 

Aunque creo que la historia no es mala, pues me ha parecido bastante original, lo cierto es que no he podido conectar con la historia ni con los personajes. No he podido engancharme y disfrutar de lo narrado. Me he llevado una decepción porque, evidentemente, esperaba algo realmente bueno y me he encontrado con una historia bastante sencilla, con potencial, pero sin explotar. No creo que continúe con la saga porque siento que uno de los principales problemas es que no me gusta la forma de narrar que tiene este autor, por lo que tendré el mismo problema con los siguientes libros. Para mí Dune termina aquí, al menos la versión literaria, porque estoy deseando ver la película y poder comparar ambas versiones. 



7/9/21

Hablando de Gambito de Dama


 

¡Hola!, hace mucho que querría haber escrito esta entrada, de hecho, quise escribir sobre esto cuando me vi la miniserie de Netflix en la cuarentena de 2020. Seguramente, a estas alturas la mayoría de vosotros ya la habéis visto y/o habéis leído la novela en la que se inspira, por eso no me importa demasiado hacer algún spoiler al hablar de ella - y si no lo habéis hecho, por favor, dejad de leer y guardad esta entrada para más tarde

Gambito de dama es una adaptación de la conocida novela, que lleva el mismo nombre, escrita por Walter Tevis, fue producida por Netflix en 2020 y ocupó el top de la plataforma durante varios meses. Fueron muchos quienes decidieron aprender a jugar al ajedrez o perfeccionar sus estrategias tras quedar prendados de la historia de Beth Harmon. Personalmente, disfruté enormemente de la serie, no había leído la novela, de hecho, ni la conocía, pero desde que soy pequeña he jugado al ajedrez con mi padre así que ha sido una serie que he podido disfrutar enormemente. Tiene partes quizá más duras, pero no deja de ser amena, entretenida y, sobre todo, adictiva; si no recuerdo mal la terminé en una tarde. 

Lo que yo desconocía, y descubrí después de verla, es que la novela pretendía narrar la historia de Bobby Fischer, uno de los grandes maestros del ajedrez. Fischer fue un hombre con Asperger cuya vida adulta se caracterizó por ciertos episodios esquizofrénicos, lo que guarda cierto parecido con la historia de Beth, protagonista de Gambito de dama, aunque él nunca hizo uso de las drogas. Además, al igual que la protagonista fue abandonado por su madre siendo muy pequeño y ahogó sus penas y traumas infantiles en el ajedrez. Hasta el momento no me había interesado especialmente por la vida de Bobby Fischer, inevitablemente, para todos aquellos que disfrutan del juego es un nombre conocido, pero nunca había investigado tan a fondo su biografía como cuando terminé la serie (la novela aún la tengo pendiente). Si os gustan las biografías, sobre este personaje hay algunas muuy buenas que os recomiendo encarecidamente (y más aún si os gusta el ajedrez). 

Son muchos los que ya han hecho su reseña acerca de Gambito de dama, tanto de la serie como de la película, y todos han dejado bastante claro que es una serie muy buena. Desde luego, yo no voy a decir lo contrario, de hecho, diría que puede ser de las mejores que he llegado a ver en los últimos años; no recuerdo ninguna ahora mismo que me enganchase tanto como esta. Además, creo que lo bueno que tiene es que gusta a todas las edades (con esto quiero decir que no es del tipo de Los Bridgerton o series de este estilo que pueden interesar más a adolescentes o a un público más juvenil y, en muchas ocasiones, femenino, sino que pueden disfrutar con ella jóvenes y adultos (mi padre lo gozó viendo esta serie, y a él no le gusta verlas porque se le hacen largas, así que imaginad...)). Y, precisamente porque todos ya han dado su veredicto, no he querido venir a hablar de esta serie en esa línea, sino que lo único que quiero es resaltar algunos aspectos clave, elementos prioritarios en Gambito de dama y que no se han comentado tanto en las reseñas. 

En primer lugar: 

- Feminismo: He escuchado innumerables veces que Gambito de dama es una serie feminista porque Beth no se conforma con campeonatos femeninos, sino que quiere jugar contra los mejores, jugar de verdad. Desde mi punto de vista esto no hace que sea una serie feminista, sino que lo único que hace es mostrar parte del carácter de Beth. Es una chica ambiciosa, apasionada del ajedrez y necesita jugar, no quiere conformarse con migajas porque sabe que vale más que eso, no es una cuestión de género, es una cuestión de inconformismo. 

- Drogas: A lo largo de toda la serie estas son un elemento prioritario, Beth desarrolla una adicción a las pastillas que les dan en el internado, y, de hecho, estas tienen una estrecha relación con sus inicios en el ajedrez. La serie relata que uno de los efectos secundarios de estas pastillas es que le permiten ver el tablero en el techo, y de este modo practica jugadas antes de dormir. Creo que en muchas ocasiones se da a entender que Beth necesita las pastillas para jugar, de hecho, hay escenas en las que pierde o no está acertada porque no las ha tomado o está tratando de salir de su adicción, pero realmente no creo que la verdadera adicción de Beth sean las pastillas, su verdadera droga es el ajedrez. Esto se deja ver en la escena final, cuando compite contra Borishov; durante esta partida Beth ve las figuras del ajedrez en el techo a pesar de que no ha tomado las drogas y no solo eso, sino que consigue ganar a su rival. 

Este elemento también es adoptado de la vida de Bobby Fischer en la que está inspirada la historia de Beth aunque, como decía al inicio de la entrada, no tenía relación alguna con las drogas sino que las "alucinaciones" se debían a que en el colegio no le dejaban jugar al ajedrez durante sus clases, por lo que debía imaginarse el tablero en el techo y seguir jugando de este modo.

- El vestuario: Soy una fan del vestuario en las series, me encantan las películas o series de época por este mismo motivo y, si bien muchos hablaron de cómo Beth cambiaba su ropa a medida que iba creciendo y madurando, yo creo que se podría enfocar por cómo trata de representar todas las piezas en su ropa. Desde el peón hasta la reina. De hecho, gran parte de su vestuario mezcla blancos y negros, exactamente igual que el tablero. Os animaría a ver la serie de nuevo viendo las piezas del ajedrez en su ropa, es como ver una serie completamente diferente, dice mucho que se pierde si no atendemos a este elemento. 

- EEUU vs. URRS: No hace falta jugar al ajedrez para saber que los grandes jugadores suelen venir de Rusia, allí hay una gran afición y los niños aprenden siendo muy jóvenes. No me di cuenta de este aspecto hasta que llegué a una escena que al principio no entendí; la del niño prodigio ruso. Llega un momento en el que Beth debe jugar contra un niño proveniente de Rusia y le gana, pero el chiquillo le hace una pregunta que deja al espectador descolocado, quiere saber si en Estados Unidos hay cines al aire libre o en los coches, es algo que le llama enormemente la atención y que si no nos fijamos en la época en la que está ambientada la serie no comprenderemos. 

A lo largo de toda la serie Beth representa la cultura de Estados Unidos en ese momento. Constantemente necesita de los demás, se apoya en ellos, se nutre de aquellos que conoce y le aportan pero, en el instante en el que empiezan a significar demasiado, o se entrometen demasiado en su vida, les aparta. Beth es individualista, va a su aire y, por desgracia, falla. Pasa de un torneo a otro, pero se distancia de aquellos que la aprecian y termina fallando en cuanto les aleja de su vida. No es hasta que acude al torneo en Rusia y observa la forma en la que allí juegan al ajedrez que se da cuenta. En Rusia, el ajedrez no es individual, tú solo te caes frente al tablero; lo que hacen es trabajar todos juntos las jugadas, estudiarlas, aprovechar las fortalezas de los demás para triunfar, apoyarse entre todos ellos y, al final, no es uno contra uno, son cien contra el rival. Es entonces cuando Beth se da cuenta de que ella sola no puede contra todos los maestros del ajedrez de Rusia que estudian juntos las jugadas y el estilo de juego que tiene, necesita de los demás. Beth representaba el individualismo de EEUU, la cultura de los jóvenes que se dejaban llevar por las drogas y esperaban llegar al éxito al ganar cada vez más dinero, esto contrasta con la vida de Rusia. En la escena final observamos como Beth juega al ajedrez en una plaza rusa, contra señores que se reúnen para jugar al aire libre todos los días, mientras que en EEUU se encerraba en su habitación a practicar jugadas contra sí misma constantemente. 

Espero que os haya resultado una entrada interesante, que os percatéis gracias a ella de algunos elementos que llaman bastante la atención y que me contéis también si habéis visto Gambito de dama y qué os ha parecido.





31/8/21

Reseña | Ensayo sobre la ceguera

 



Ensayo sobre la ceguera - José Saramago

329 p. | Debolsillo | 2006

Goodreads ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ 

Una ceguera blanca se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos por la ciudad, los ciegos deben enfrentarse a lo más primitivo de la especie humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio.







Esta novela ha sido una de mis lecturas del mes de julio, pero hasta ahora no tuve el tiempo suficiente ponerme a escribir su reseña como dios manda. Habitualmente, cuando leer un libro me ha llevado bastante tiempo, me parece que tiene muchas cosas que comentar, o considero que tiene una trama compleja que quiero desenmarañar con calma, dejo la reseña para cuando tenga algo más de tiempo libre, como es el caso de Ensayo sobre la ceguera. Esta es la tercera obra que leo de Saramago, os dejo por aquí los links de las reseñas de La caverna y Las intermitencias de la muerte, las dos novelas del autor que he leído antes de esta. La caverna es, aún a día de hoy, la que más me ha gustado del autor, seguida de Ensayo sobre la ceguera y, por último, Las intermitencias de la muerte, que no me gustó demasiado. 

Creo que, como en todas las reseñas que hago de este autor, es importante tener en cuenta el estilo tan particular que tiene a la hora de narrar, sin diálogos al uso, con muchísimas comas e introduciendo la voz del narrador como un personaje más. Puede que al principio, sobre todo para un lector que aún no se haya enfrentado a ninguna de sus obras, se haga un poco incómodo, pero es cuestión de acostumbrarse porque, sin duda alguna, su obra perdería mucho si estuviese escrita de otra forma. 

Como ya se menciona en la propia sinopsis, que en este caso es bastante escueta, la historia que nos presenta Saramago en esta ocasión versará acerca de una ceguera blanca como la leche que está afectando a la población. Como suele ser el caso con las obras de este autor, no especifica lugar, país o los nombres de los personajes, porque no es eso lo que le interesa. En sus novelas no espera contar una historia tan “particular”, centrada en una persona concreta, o en un país con unas costumbres concretas, Ensayo sobre la ceguera habla de la humanidad al completo. Pondrá a la humanidad en una tesitura compleja, con todos los habitantes quedándose ciegos. Esto hará que el Estado decrete una serie de medidas para tratar de evitar la propagación de esta ceguera, porque sí, efectivamente, es contagiosa. 

Resulta peculiar leer esta situación en 2021, justo después de una pandemia mundial en la que se han adoptado medidas bastante drásticas también, de hecho, según iba leyendo marcaba algunos párrafos porque me recordaban a la situación vivida en 2020. Seguro que Saramago no se esperaba que algunos leyesen su obra tras una pandemia de este nivel. 

Son palabras ciertas, ya éramos ciegos en el momento en que perdimos la vista, el miedo nos cegó, el miedo nos mantendrá ciegos.

Viene siendo habitual que este autor aproveche una situación un tanto kafkiana, como es esta, para hablarnos de rasgos de la humanidad o, al menos, para ponerlos de relieve y hacer una pequeña crítica (aunque sea entre líneas y no directamente) En esta ocasión, veremos como aquellos que contraen la ceguera los primeros son recluidos con el fin de frenar los contagios, pero estas medidas degenerarán llevando a los ciegos a una situación límite en la que la supervivencia es lo único que cuenta. Leeremos escenas muy desagradables de violencia y coacción en las que se subraya la crueldad humana cuando se encuentra sin apenas comida ni agua. Pero no es solo esto lo que se pone de manifiesto en Ensayo sobre la ceguera, también podemos apreciar como Saramago se vale de esta epidemia blanca para mostrar cómo la sociedad acepta las decisiones tomadas por el Estado, o aquellos que ostentan el poder, sin cuestionarlo; funcionan como autómatas, como meras máquinas incapaces de ver lo que tienen frente a ellos, esperando a que otros decidan por ellos. Los personajes se muestran sumisos desde el principio, incapaces de rebelarse contra aquellos que les han causado dicha situación de penuria, y como bien señala Saramago en la propia novela, no es que sean ciegos, es que lo están. 

Creo que ha sido una lectura muy provechosa, la he disfrutado mucho y he sacado de ella muchas reflexiones interesantes, aunque también es cierto que en algunos momentos se me hizo algo lenta. Como se encuentran recluidos hay capítulos en los que no sucede gran cosa y a mí se me hicieron un poco pesados, pero, en general, no es una novela lenta, de hecho, tiene mucha acción. No me extraña para nada que para muchos este sea uno de sus libros favoritos, realmente tiene todas las papeletas. Para mí, La caverna sigue teniendo algo que me ha enganchado mucho más que este, a pesar de ser menos intrigante, pero, sin duda, he disfrutado muchísimo de este libro, y no dudo de que se mantenga en el ranking de los mejores libros de 2021.



24/8/21

Reseña | Sombra y hueso


Sombra y hueso - Leigh Bardugo

358 p. | Hidra editorial | 2017

Goodreads      

Alina Starkov no espera mucho de la vida. Se quedó huérfana después de la guerra y lo único que tiene en el mundo es a su amigo Mal. A raíz de un ataque que recibe Mal al entrar en La Sombra, una oscuridad antinatural repleta de monstruos que ha aislado el país, Alina revela un poder latente que ni ella misma sabía que tenía. Tras ese episodio, Alina es conducida a la fuerza hasta la corte real para ser entrenada como un miembro de los Grisha, un grupo de magos de élite comandado por un individuo misterioso que se hace llamar El Oscuro.




Hace unos meses que me decidí a ver la serie basada en Sombra y hueso y Seis de cuervos, ambos de la misma autora, que fue emitida por Netflix y disfruté mucho. Antes de ello no me había decidido a leer esta novela, sí es cierto que la había visto reseñada y comentada a muchas personas, pero por algún motivo no terminaba de llamarme la atención. Aún así, como la serie sí que me había gustado, me quedé con ganas de comparar la novela con la serie, de ver cuán buena era la adaptación de Netflix en relación con la obra de Leigh Bardugo. Después de terminar el libro he llegado a la conclusión definitiva: la serie me gustó más que la novela. 

Creo que es una buena serie, como serie en sí y como versión del libro, se hace amena de ver y engancha pero, en comparación, la novela me ha resultado muy floja. Puede ser que mi visión de esta obra se encuentre demasiado influenciada por haber visto antes la serie -cosa que no suelo hacer- pero es que la intensidad, la presencia, la fantasía que he visto en la serie, está rebajada en la propia novela. En ella, a trama en sí es mucho más lenta, por motivos obvios, y rellena de paja; no cuenta nada nuevo que no veamos en la serie, de hecho, al estar también vinculada a Seis de cuervos la versión de Netflix aporta más contenido, ya que, en ciertos momentos clave, la novela pasa de puntillas. 

Se trata de una trilogía en la que conoceremos la historia de Alina, una chica huérfana que gracias al Duque sobrevive, encuentra un hogar y allí  conoce a Mal, la única persona que tiene en el mundo, su mejor amigo. Con el tiempo, Alina se hace cartógrafa, al menos hasta que su destino cambia drásticamente al tratar de cruzar la Sombra, una niebla negra y densa en la que viven unos monstruos terroríficos que es la pesadilla de la mayoría de los habitantes. Los dirigentes buscan hacerla desaparecer, pero no encuentran la manera, o al menos esa es la versión oficial de la misión principal del Oscuro, el Grisha más poderoso cuyo antepasado creó la Sombra. La existencia de Alina arrojará luz sobre el misterio de la Sombra y su posible solución.

Como os decía, es la primera novela que leo de esta autora, y si bien no me ha disgustado su forma de escribir, la he notado demasiado liviana; pasa por encima de muchos detalles, como si tuviese prisa y quisiese contarnos las cosas cuanto antes. Va demasiado directa a los diálogos y a la acción, no se toma el tiempo suficiente en crear un ambiente propicio para el lector, o al menos esa ha sido mi sensación al leerla. 

No podemos escondernos siempre, pero podemos huir. Juntos

Los personajes no me han disgustado, me han parecido bastante interesantes, sobre todo la figura de El Oscuro. No voy a mentir, en general, la historia me ha gustado, me parece muy llamativa la división de los Grisha, los poderes que presentan, cómo funcionan y, en resumen, todo el mundo que ha creado, pero mi mayor pega es respecto a la personalidad y/o el carácter de los protagonistas. En la serie vi una fuerza en cada uno muy marcada, una personalidad medianamente clara en el Oscuro, un buen villano, por así decirlo -no bueno de que sea bueno, sino de que está bien construido- pero en cambio, en la novela... deja mucho que desear. Más que el Oscuro podría ser el grisáceo, como si lo hubiesen rebajado con agua; no impone tanto como se supone que debería, siento que es mucho más plano, un personaje poco formado. Lo mismo me sucede con Mal, aparece como un personaje secundario que al principio se muestra como desinteresado por completo, pero cuando vuelve a aparecer su carácter y su comportamiento parecen haber cambiado de golpe y porrazo. Sinceramente, no le he comprendido. Alina, por otro lado, cumple el estereotipo que creo que cumplían todas las protagonistas allá por 2013 -cuando fue publicado este libro- no saben hacer nada, se asustan de sí mismas, y van corriendo de un chico a otro sin ton ni son -el arquetipo Clary Fray, para los que habéis leído Cazadores de sombras- No me ha caído muy en gracia, de nuevo, me quedo con la Alina de la serie, que sigue siendo un poco sin sangre pero mejora un poco. 

Me he llevado una pequeña decepción, no lo voy a negar. Era un libro al que le tenía muchas ganas, me hacía ilusión leerlo porque creí que sería de algún modo mi regreso final a la fantasía, pero no ha sido el caso. Quizá este tipo de formatos ya no me atrae tanto como antes, seguramente es un libro que hubiese disfrutado muchísimo hace unos años, pero a día de hoy no termina de encajarme, lo siento demasiado infantil -y no es que yo sea muy mayor pero creo que busco otras cosas en las novelas que leo- 

Si os apetece leer algo ligero, que no requiera mucha concentración, con una narración amena y dinámica, de las de mucha acción y pocos rollos... esta es una buena opción. Sobre todo si os gustan las novelas de fantasía juvenil, nada que ver con Sanderson o con Joe Abercrombie, más bien en la línea de Iria G. Parente y Selene M. Pascual o Cassandra Clare -aunque sin el tremendo world building de esta última- Por mi parte, intentaré continuar con la trilogía con calma, por ver qué tal se adapta la serie, pero no le daré prioridad frente a otras lecturas. 



17/8/21

Reseña | Estelar

 


Estelar - Brandon Sanderson

Nova | 545 p. | 2019

Goodreads     

Este es el segundo libro de una serie épica sobre una chica que guarda un secreto en un peligroso mundo en guerra por el futuro de la humanidad. En él continúan las aventuras de Spensa Nightshade, la joven piloto que ha conseguido un puesto en el escuadrón de defensa de la humanidad contra los ataques alienígenas. En realidad, ella siempre quiso ser piloto: poder probar que es una heroína, como su padre. Y aunque llegó a lo más alto, los secretos que desenmascaró sobre su padre fueron aplastantes. Los rumores sobre su cobardía resultaron ciertos. Abandonó su vuelo durante la batalla contra los Krell. Peor aún# se volvió contra su equipo y los atacó. Sin embargo, Spensa está segura de que hay aún más por descubrir en esa historia. Y, si es necesario, viajará hasta el fin de la galaxia para salvar a la humanidad.

Después de que su antecesor, Escuadrón, me durase una tarde, mi amiga Sara me había avisado de que este era más lento, pero para mí no fue así. Apenas un par de días después ya lo había terminado (y porque tuve poco tiempo para leer esos días), os dejo por aquí la reseña de Escuadrón por si no la habíais leído aún. 

Antes de nada, me gustaría comenzar dejando claro que el estilo de Estelar respecto a Escuadrón es diferente. Si bien el primero parece tener un cariz mucho más juvenil, este se asemeja más al estilo de Sanderson habitual, de hecho, si me ha gustado tanto es porque ha aparecido el único aspecto que no me gustaba del anterior, el world building. En esta segunda entrega de la saga, Spensa, la protagonista, abandonará la seguridad de su planeta para darnos a conocer el universo y a los seres que en él se encuentran. Esto hace que sea un libro que rompe bastante con lo anterior, pues personajes como Cobb o Jorgen no aparecen apenas, y cuando lo hacen es de forma muy secundaria. En Estelar la protagonista es Spensa y su evolución, tanto como piloto como como persona. 

Creo que el motivo por el cual muchas personas sienten que este segundo libro es más lento, o no les engancha tanto, es porque no tiene tanta acción. Bueno, en realidad sí, pero no del mismo tipo, no hay tantas peleas, el movimiento se da de otro modo y hay muchos personajes nuevos a los que aún tenemos que acostumbrarnos. A mi parecer, las especies que ha creado Sanderson son una maravilla, aún sigo flipando con la eugenesia encubierta que menciona en el estilo de vida de una de ellas. También me parece que ha creado un universo intrincado lleno de política, muchas conexiones, motivos ocultos y personajes de los que, incluso una vez terminado el libro, no sabes si fiarte o no. Siento que muchos de ellos van a dar juego en las siguientes partes, mucho más de lo que parece en un principio. 

Cuando eres joven, das por sentado que los mayores comprenden en qué consiste la vida. Pero cuando te ponen al mando, te das cuenta de que todos somos esos mismos chavales, solo que con cuerpos envejecidos

Siento que en esta entrega Brandon Sanderson busca algo más que contarnos la aventura de Spensa y mostrarnos de paso los mundos que ha creado - y dejarnos a todos maravillados - hay una profundidad que no se ve en el anterior. Nos invita constantemente a ignorar los prejuicios y lo que opinamos sobre los personajes a simple vista para poder conocerlos mejor, de hecho, aquellos que parecían amigos dejan de serlo para dar pie a un final por todo lo alto. No os hacéis una idea de las ganas que tengo ahora de leer la siguiente parte por cómo termina Estelar. En el punto crítico, con el misterio de sus poderes casi al descubierto y la situación desbordada...como comprenderéis me ha dejado con los sentimientos a flor de pie y una necesidad inmensa de leer más sobre Spensa y los zapadores. 

Otro punto clave de la historia es -como no podía ser de otro modo- M-Bot. A estas alturas la nave robotizada ya es un personaje casi tan importante como Spensa, y afirmo sin ningún miedo que no sería lo mismo sin sus comentarios y sin su participación. Pero es que en este caso, M-Bot, pasa a ser crucial en la historia, él y babosa letal. Estoy expectante a ver qué va a suceder con ambos personajes, porque no puede haber una Spensa piloto sin su nave.

En general, creo que Estelar es una buena segunda parte para Escuadrón. Una continuación mucho menos infantil, en la que el autor da rienda suelta a toda su habilidad, narrativa e imaginativa. En la que podemos conocer mucho más en profundidad a Spensa, que deja de ser en esta segunda entrega una niña que sueña con redimir a su padre, y pasa a ser una heroína con todas las letras de la palabra, alguien que no teme afrontar las batallas que le llegan y que acepta cambiar su perspectiva respecto a la situación que le toca vivir. Lo único que espero de los siguientes libros de esta saga es que maduren igual que lo ha hecho Estelar, que podamos conocer más a fondo el complejo universo de los zapadores, y volver a ver a nuestros amigos de la FDD. 



10/8/21

Reseña | Stardust



Stardust - Neil Gaiman
228 pág. | Rocaeditorial | 2009
Goodreads 
El joven Tristran Thorn está dispuesto a hacer cualquier cosa para conquistar el frío corazón de su amada Victoria, incluso a prometerle que le conseguirá la estrella que ambos ven caer una noche. Para cumplir su palabra, Tristran deberá cruzar el muro que separa su pueblo del País de las Hadas, un vasto territorio donde nada se parece a lo que él ha conocido, donde ni siquiera las estrellas tienen forma de estrella y donde los duendes y los espectros campan a sus anchas. En ese mágico lugar, el joven no sólo hará cambiar su futuro, sino que también descubrirá cosas de su pasado que no podía imaginar. Con la ayuda de un unicornio, un barco pirata que surca el cielo, un árbol muy sabio y una florecita de cristal... ¿conseguirá Tristran el amor de su dama?




Escribo la reseña de este libro unos cuantos meses después de leerlo ¿El motivo? No sabía cómo comenzar. Creo que la película que lleva su mismo nombre, Stardust,  es un clásico entre los clásicos de la fantasía. Creo que la primera vez que la vi era pequeña, la echaban en la televisión y me había gustado mucho, pero no recordaba su título. Hace unos meses me recomendaron verla y no os imagináis mi sorpresa al darme cuenta de que era esa película. Unos días después me regalaron la novela (yo ni sabía que estaba basada en un libro) y la disfruté mucho más de lo que pensaba, aunque se me hizo demasiado corta, me hubiese gustado más desarrollo en general. 

Me parece conveniente señalar que esta es la primera novela de Neil Gaiman que leo, para algunos es un autor de cabecera, de esos que ya sabes que te va a gustar lo que hayan escrito, pero para mí era completamente desconocido; claro que había escuchado hablar de él y de sus novelas, pero hasta ahora no me había puesto con ninguna. Esto creo que me ha beneficiado porque desconozco si, como ya he oído por ahí, es de las más flojas del autor o no es tan buena como otras. A mí me ha gustado la narración de Neil Gaiman, se me ha hecho muy amena y ágil, incluso cuando la trama por sí misma era lenta. 

Como bien se adivina por la sinopsis, la trama nos cuenta la historia de Tristrán (o al menos así lo llama en la novela, en la película es solo Tristán) habitante de Muro, un pueblo que limita con la tierra de las hadas. Nuestro protagonista, está irremediablemente enamorado de una chica bellísima, Victoria, por la cual sería capaz de hacer cualquier cosa, de hecho, se embarca en una tremenda aventura a través del pueblo de las hadas para recoger una estrella caída y llevársela a su amada, en señal de su amor y aspirando a que ella le corresponda al ver sus esfuerzos. Lo que Tristrán no sabe es que no será el único que vaya en busca de la estrella caída y quizá su vida se encuentre en peligro más veces de las que le gustaría. Se trata de una historia con muchos personajes, casi podríamos decir que no es una historia, sino tres que se entrelazan entre ella teniendo a nuestra querida estrella como nexo de unión. 

No me voy a detener en hablar demasiado de los personajes porque siento que, en ciertas ocasiones, han quedado demasiado planos, demasiado sencillos en comparación con los personajes de la adaptación cinematográfica. En la película, observamos una evolución de los dos personajes principales, las escenas que se dan en el barco resultan mucho más edificantes que las que leemos en la novela, y es en este sentido que siento que pierde un poquito en comparación (ojo, solo en comparación, porque como novela tampoco es algo que necesites, simplemente es una relación mucho más sutil, más delicada). 

Tristan, si puedes entenderme, quiero que me mires ¿Recuerdas que te dije que se poco del amor? Pues, no es verdad , sé mucho del amor y lo he visto, he visto siglos y siglos de amor, era lo único que hacia soportable contemplar vuestro mundo, observar tantas guerras, mentiras, dolor y odio, me daban ganas de no volver a mirar hacia abajo , pero entonces, veías como quiere el ser humano. Podía buscar en los confines mas remotos del universo y jamás encontrar algo mas hermoso, por eso, si se que el amor es incondicional, pero también se que puede ser imprevisible, inesperado, incontrolable, insoportable y aunque resulte extraño, es fácil de confundir con el odio.

Con todo, creo que he disfrutado una barbaridad leyendo Stardust, precisamente porque es una historia como de cuento de hadas, no debemos perder de vista que se trata de una novela de fantasía. Es cierto que en muchas ocasiones es muy diferente a la película, podríamos decir que le falta prácticamente toda la accion, no hay escenas épicas, y uno de los momentos más álgidos en la gran pantalla en la novela no existe, todo se soluciona de una forma mucho más...dulce. Quizá esa sea la palabra adecuada para describir esta novela, dulce. A priori, puede parecernos un cuento de hadas oscuro, y lo es, pero muestra mucha más luz, dulzura y emoción de lo que puede parecer, al menos a mí me ha resultado muy emocional, porque en todo momento se tiene en cuenta el monólogo interno de los personajes. De hecho, el final, que resulta ser drásticamente diferente al que había visto en la película, me parece mucho más emotivo, a pesar de que me gusta más esa idea final que muestran en pantalla y que en la novela es menos fantasioso, más racional y real, por así llamarlo. 

En resumen, Stardust ha sido una muy buena lectura. Si estáis buscando una novela de fantasía que sea ligera, cortita y amena, sin duda es una opción que debéis tener en cuenta. Y si no habéis visto nunca la película, recomendadísima. Para mí, ha sido un buen acercamiento a Neil Gaiman y una buena forma de volver al redil de la fantasía. 



3/8/21

CELSIUS 232 - 2021

 ¡Hola a todos!

Como viene siendo habitual desde que comencé este blog, cuando llega el verano también llega el Celsius 232 que, para aquellos que no lo conocéis, es un festival de literatura centrado en la fantasía, ciencia ficción y terror. Vamos, que tiene todo lo que me gusta. Aunque este año, como ya le dije a todo el mundo, me sentía un poco fuera de bolos. Llevo demasiado tiempo leyendo ensayo y no-ficción, por lo que en cuanto a tramas de fantasía no sabía qué me apetecía, si es que me apetecía algo. Creo que ese es el motivo por el cual no llegué a comprarme nada, cosa rara. 

Recuerdo que las primeras veces que fui, me hice con la saga Electro, de Javier Ruescas y Manu Carbajo, posteriormente también volví con El chico de las estrellas de Chris Pueyo bajo el brazo, y este año... solo muchas ganas de leer a Beatriz Esteban, pero sin saber por cuál de ellos comenzar. Soy demasiado indecisa, precisamente porque me apetece leerlo todo. Se lo comentaba a un amigo hace unos días, estoy en ese mood en el que me apetece leer todo lo que caiga en mis manos, leo varios libros a la vez y cada vez quiero más. Me siento como una devoradora de libros, con todo lo que ella conlleva (así es como me leí Escuadrón y Estelar en apenas unos días).


Este año me presenté allí con Sara de Modus Leyendi, como siempre, de hecho, fue gracias a ella que comencé a ir al Celsius con un grupo de chicas que, por allá por 2014 reseñábamos libros asiduamente. También estuve un buen ratito con Sandra de Infinite Books, así que he tenido buena compañía en todo momento. 

En primer lugar, fuimos a una charla en la que se hablaba de la ciencia en la ciencia ficción, pero como estaba muy llena, y había controles de acceso, llegamos cuando ya llevaba casi 15 minutos y, sinceramente, estábamos un poco perdidos. Los ponentes eran grandes autores de la ciencia ficción, de hecho, uno de ellos era Ian McDonald, y por tanto estaba en VO, es decir, en inglés. A pesar de ello sacamos bastantes cositas en claro y nos reímos bastante. Después, acudimos a la charla con Beatriz Esteban, autora que yo no conocía de antes, no he leído aún nada suyo pero que me cautivó desde el primer momento. Tiene una voz muy agradable, una buena prosodia y habla con tanta ilusión de sus propias historias que salí del auditorio queriendo leer todo lo que había mencionado en la charla (que duró una hora y se me hizo cortita...imaginad). De hecho, Sara y Sandra (junto a otras chicas) esperaron a que les firmase los ejemplares de sus novelas y aproveché a hacerle fotos. Posteriormente se puso en contacto conmigo para poder subirlas a sus redes sociales. Majísima. 



Mientras ellas esperaban su firma, yo aproveché a hacer algunas fotos a las casetas repletas de libros, de personas bicheando alguna nueva lectura, de gente haciendo cosplay y, cómo no, también me puse a mirar alguna novedad que pudiese caer. Cosa que al final no pasó, pero podría. Lo cierto es que el Celsius siempre es una buena excusa para comprar libros, dar un paseo, ver a personas que ves cada cinco años, y de paso, como hicimos luego, tomarse algo rico y dulce. 

Este año no volví a ir el resto de la semana, aunque acostumbraba a ir todos los días, pero por cuestiones de agenda (que últimamente soy una chica muy atareada) no pude acudir. De hecho, aproveché esos días para hacer gestiones pendientes en la universidad y un millón de recados más que me alejaban del Celsius. Una pena, aunque siempre volveremos al año siguiente. Una cosa muy curiosa que me pasó este año fue que me encontré con una autora con la que coincidí en mi primer Celsius y cuyo primer libro leí, apenas recuerdo mucho de él ya, pero seguro que su reseña sigue por el blog, de cuando esto era S de Slytherin y no Caerellia

Como todo en este año 2021, ha sido un Celsius un poco diferente: temperatura, aforos, mascarillas, limitaciones... pero lo importante es haber venido un año más, y sobre todo haberlo disfrutado de nuevo. Si nunca os habéis pasado por Avilés en el Celsius 232, estáis todos invitadísimos a asistir en 2022. ¡Nos leemos!










27/7/21

Reseña | Escuadrón

 


Escuadrón - Brandon Sanderson

Nova | 528 p. | Escuadrón 1/4

Goodreads ⭐ ⭐ ⭐ ⭐  

El mundo lleva siglos en guerra; la humanidad está atrapada en un planeta constantemente atacado por unos alienígenas decididos a destruirla. Los pilotos son los únicos héroes dispuestos a combatir al enemigo. Spensa es una joven que siempre ha soñado con convertirse en piloto y defender a la Tierra. Pero su destino se cruza con el de su padre, un piloto que fue asesinado tras abandonar a su equipo, anulando sus opciones de asistir a la escuela de vuelo. De pronto, el ataque alienígena ha hecho duplicar la flota aérea de los humanos, facilitando que Spensa ahora sí pueda volar al espacio…




Llevaba un tiempo sin acercarme a ningún libro de fantasía o ciencia ficción, desde que terminé Elantris (cuya reseña os dejo por aquí) tampoco había leído nada de Brandon Sanderson. De hecho, el otro día fui al Celsius 232 en Avilés, que es un festival centrado en la literatura de fantasía, ciencia ficción y terror, para aquellos que nunca habéis ido, y no encontraba nada que me llamase. Llevaba demasiado tiempo desconectada de mis géneros predilectos, demasiado tiempo lejos de casa, así que iba siendo hora de cambiar la situación. Ese mismo día, Sara de Modus Leyendi me comentaba que le estaba costando leer la segunda parte de Escuadrón, y mentalmente me anoté la tetralogía. Obviamente no porque a ella le estuviese resultando algo lenta, sino porque no había reparado en ella hasta ahora y creí que podría ser de esas historias que me enganchan por completo, por suerte, ha sido así. 

Me llevé Escuadrón a la playa, pensando en empezar a leerlo con tranquilidad, sabía que sería un libro cómodo de leer porque la pluma de Sanderson ya me es conocida, pero no esperaba que me enganchase tanto. Después del primer capítulo ya no podía despegarme de él. Imaginaos cómo ha sido el asunto que esa misma noche terminé el libro. Si estáis buscando una novela que enganche, con una buena protagonista, una trama adictiva y mucha acción...creo que la habéis encontrado. Sin duda alguna debéis darle una oportunidad a Spensa y sus ganas de lograr sus sueños, sea como sea. 

En esta tetralogía Brandon Sanderson cuenta la historia de Spensa, una chica que vive en ígnea, una de la cuevas más grandes de su planeta natal, Detritus. En él vive una comunidad de humanos que se vieron atrapados allí al estropearse su nave ochenta años atrás, Spensa no ha conocido otro lugar que Detritus, pero su abuela le cuenta historias de héroes, dragones, y épocas en las que los humanos conquistaban las estrellas. Para lograr salir de Detritus, los humanos deben enfrentarse a los Krell, unas criaturas no identificadas que les atacan y destruyen sus naves. El padre de Spensa fue piloto para la FDD y peleó contra los Krell, pero en el punto crítico de la batalla decidió huir, por ello fue considerado un cobarde y su hija debe vivir con dicha etiqueta. Esto condiciona la vida de Spensa y su familia hasta puntos insospechables, de hecho, su futuro parece haberse tornado negro, muy negro, desde el instante en el que su padre rompió filas en la batalla. Con todo, los sueños de Spensa son más fuertes que las burlas y risas de sus compañeros, está dispuesta a hacer callar a todo el mundo y a pelear todo lo que haga falta para limpiar su nombre y el de su padre, porque ella está convencida de que su padre no es un cobarde. 

El personaje de Spensa me ha parecido muy bueno, quizá porque es el tipo de protagonista que necesitaba encontrarme actualmente. Haberla acompañado a lo largo de su viaje ha sido toda una aventura, y como siempre, Sanderson ha sabido crear un personaje realmente complejo. Es cierto que, al principio, se nos muestra como una chica bravucona, siempre peleando, sacando cara y pecho, enfrentándose a la vida una y otra vez, sin cansarse, sin mostrar debilidad. Pero podemos apreciar cómo las diferentes situaciones que deberá enfrentar harán mella en su carácter, le harán plantearse quién es y también, quién quiere ser. Spensa evoluciona con la novela, y lo hace de una forma muy natural, en ningún momento he sentido que su carácter y/o actitud fuesen forzados sino que se adapta a los acontecimientos y crece, madura, y es eso lo que le permite dar punto y final a la primera entrega de unaa tetralogía de la que necesito más. 

Ese es nuestro hogar, y no estas cavernas. Esos niños que te hacen burla están atrapados en esta roca. Sus cabezas son cabezas de roca, sus corazones están tallados en roca. Sé distinta. Tú tienes que aspirar a algo más elevado. A algo más grandioso.

También he de destacar que, para tratarse de Brandon Sanderson, conocemos más bien pco del contexto en el que se desarrolla toda la novela. Quiero decir, este autor es conocido por su fantástica construcción de mundos, en sus novelas de fantasía es lo que más llama la atención, y no sé si es porque al ser un género diferente ha cambiado su forma de presentarnos el nuevo mundo que ha creado, o porque se reserva dicha información para el segundo libro. Casi todo lo que conocemos de Detritus y sus habitantes lo descubrimos hacia la segunda parte de la novela, ahí es donde nos vamos haciendo una idea de dónde estamos, de qué es lo que de verdad está pasando. Aunque el final...el final hay que cogerlo con calma, yo estoy ansiosa por saber qué pasa en la segunda parte porque lo deja en un punto muy álgido, dejando al lector con ganas, muchas ganas, de más. 

Otro punto que he agradecido es la inexistencia de una trama romántica, al menos por el momento, desconozco si en el futuro podría darse, pero en Escuadrón no existe tal cosa. Al principio creí que se daría un pequeño encuentro, los elementos estaban a favor de mi hipótesis, pero no ha sido así. Creo que muchas veces los autores/as de juvenil pecan de considerar que necesitan una trama romántica para atraer o enganchar, esta es la prueba de que no es imprescindible. A veces está bien, la propia historia lo pide, pero en otras ocasiones... simplemente es innecesario y puede llegar a ser contraproducente incluso, así que me ha parecido genial que Spensa haya podido solucionar sus problemas -que no han sido pocos- sin depender de nadie más que de su propia determinación. 

Si bien hay personajes secundarios, creo que no me merece la pena detenerme con todos ellos, en general están todos bien formados, alguno queda demasiado en segundo plano para mi gusto, como es el caso de Gali, o de Caracapullo, del que me hubiese gustado conocer más, poder contrastar mejor su estilo de vida con el de Spensa, pero no ha sido así. Tampoco creo que este aspecto perjudique a la novela, es más una preferencia subjetiva. Espero poder obtener más información de los jóvenes pilotos en Estelar, la segunda parte, y quedarme con ganas de más de cara a la publicación de la tercera en noviembre. A pesar de que ha sido un libro que me ha encantado, no puedo evitar sentir cierto temor a su segunda entrega, siempre suele ser donde las tramas flojean, y no quiero llevarme un mal sabor de boca con este autor -aunque no suele ser el caso-

En resumen, si estáis buscando un libro de ciencia ficción con una trama adictiva, una pluma muy ágil, amena y divertida, con una protagonista cañera, con una fuerza de voluntad increíble e inspiradora... esta es vuestra novela, no puedo dejar de recomendarla a todo el mundo que no se haya puesto aún con ella. Me alegro mucho de haber vuelto a casa con Sanderson -aunque no sea por navidad-